Cuando contratas un seguro de hogar, uno de los primeros datos que necesitas definir es la suma asegurada. La pregunta parece simple: ¿cuánto vale tu casa? Pero hay dos formas muy distintas de responder esa pregunta, y confundirlas es uno de los errores más costosos en seguros de hogar.
Valor comercial: lo que vale en el mercado
El valor comercial es el precio al que venderías tu propiedad hoy. Incluye el terreno, la construcción, la ubicación, el plusvalor de la zona, el estado del mercado inmobiliario. Una casa en zona residencial puede tener un valor comercial muy alto simplemente por la ubicación.
El problema: el terreno no puede incendiarse. El terreno no se inunda de forma que requiera reconstrucción. El plusvalor de la zona no desaparece en un robo. Si aseguras por valor comercial y hay un siniestro, estás incluyendo en la suma asegurada elementos que no pueden ser afectados por ese siniestro.
Valor de reposición: lo que costaría reconstruir
El valor de reposición es el costo de reconstruir la parte física de tu casa tal como está hoy, con materiales equivalentes, sin considerar el terreno. Es lo que necesitarías para volver a tener la construcción que tienes, si desapareciera.
Para calcularlo: metros cuadrados construidos × costo de construcción por m² en tu zona.
En ciudades de provincia, el costo de construcción puede ir de $8,000 a $15,000 pesos por m². En zonas metropolitanas de $12,000 a $25,000 pesos por m². Una casa de 150 m² puede tener un valor de reposición de $1,200,000 a $2,250,000 pesos solo en construcción.
El tercer valor: valor de reposición depreciado
Algunas pólizas usan el valor de reposición depreciado — es decir, el costo de reposición menos la depreciación acumulada por antigüedad y uso. Si tu casa tiene 20 años, el valor depreciado puede ser significativamente menor que el de reposición actual.
Las pólizas que cubren “valor de reposición” (sin depreciación) son mejores — te pagan lo que costaría reconstruir hoy, no lo que costaba construir hace 20 años menos la depreciación.
La regla proporcional: el riesgo de asegurar de menos
Muchas pólizas de hogar incluyen una cláusula de proporcionalidad (también llamada “regla de infraseguro”). Funciona así:
Si aseguras el 50% del valor real de reposición, en caso de siniestro la aseguradora solo pagará el 50% del daño — aunque el daño sea menor que la suma asegurada.
Ejemplo: casa con valor de reposición de $2,000,000 pesos. La aseguraste por $1,000,000 (50%). Hay un incendio que daña $400,000 pesos. La aseguradora aplica proporcionalidad: paga el 50% de $400,000 = $200,000 pesos. Tú absorbes $200,000 aunque creías que estabas cubierto.
¿Qué incluir en la suma asegurada?
Para el inmueble: solo el costo de reconstrucción, sin terreno.
Para contenidos: el valor de reposición de muebles, electrodomésticos, ropa, equipo electrónico. No lo que costaban cuando los compraste — lo que costarían reponerlos hoy.
Para objetos de valor (joyas, arte, instrumentos): idealmente con avalúo actualizado y declaración individual en la póliza.
Cómo verificar que tu póliza está bien calculada
- Busca en internet el costo de construcción por m² en tu ciudad
- Multiplica por tus metros cuadrados construidos (no los del terreno)
- Compara ese número con la suma asegurada en tu póliza actual
- Si hay diferencia significativa, actualiza antes de que ocurra un siniestro
¿Quieres que revisemos si tu seguro de hogar tiene la suma asegurada correcta? Escríbenos con los datos de tu casa y te hacemos el cálculo.


